Si muchos creían que la ciencia ficción y los parlamentos sumamente extensos eran una nueva imposición de la moda en el cine, se equivocaron, pues “El Artista” es una nueva propuesta, realizada por el director francés Michel Hazanavicius que viene recibiendo cuantiosos premios y reconocimientos, pues regresó al cine hasta sus inicios y utilizó sencillos escenarios para plasmar una historia impecable. Entre los galardones que adquirió la cinta se tiene el permio a mejor actor en el Festival de Cine de Cannes que recayó en su protagonista, Jean Dujardin, por interpretar a un hombre que aunque pronuncie una sola palabra, cuenta toda una historia.

Irónicamente esta historia se basa en una gran estrella del cine mudo, George Valentin encarnada por Dujardin, este fastuoso actor hollywoodense de mediados de la década de los 20 verá abruptamente interrumpida su carrera con la llegada del audio, en medio de este sorpresivo suceso conocerá a Peppy Miller, interpretada por la actriz francesa Bérénice Bejo que busca su gran oportunidad, pero se verá envuelta en amores con George de quien deberá apartarse a causa del cine sonoro.
Mientras Peppy consigue el éxito que deseaba, George terminara en el más rotundo fracaso. “El Artista” es una sencilla historia de amor y redención personal, que encuentra la magia en dejar de lado los adelantos tecnológicos y centrarse únicamente en los actores y su confluencia, de manera que se rescate la magia del cine antiguo.

"La gente piensa que las películas mudas son intelectuales… Es justo lo contrario. Es realmente sensual. Más bien las películas habladas emplean el diálogo como manera intelectual de contar historias… Todos te dicen que no se puede hacer porque nadie quiere ver una película muda… La primera persona a la que tuve que convencer fue a mí mismo" fueron las primeras declaraciones del director respecto de su filme, dejando claro que ésta no fue una tarea nada fácil.
“Devolver la fórmula muda a la audiencia moderna era un gran desafío en sí mismo… En cierto sentido, es una paradoja. Los actores están muy lejos de la realidad. No puedes oírles. Están en blanco y negro… Pero, como audiencia, salvas la brecha con tu imaginación. Creas la voz, creas el diseño sonoro, creas tus propios diálogos" añadió Hazanavicius.