Brutus, el hijo del César es la nueva esperanza, el favorito ganador de los Juegos Olímpicos pero no exactamente por sus habilidades, su padre harto de él y su comportamiento le advierte que tiene que ser el ganador de los Juegos o su reino llegará a su fin.

Por otro lado, Alafólix ha decidido retar a Brutus para ganar la mano de la princesa Irina, lo que no sabe Brutus es que los galos Astérix, Obélix, y Alafólix tienen en su poder una poción mágica que los hace más fuertes, sin embargo su suerte cambiará cuando en el estadio de Grecia se enteran que hay un reglamento que prohibe cualquier tipo de poción, entonces nuestros héroes tendrán que medirse a verdaderos atletas.